Mis manos. Mis pies. La mano de la maestra. Mi estuche con cinco lápices de colores. Cinco manzanas dibujadas  que hay hoy en la pizarra. Un año  y poco más me faltan para  cinco.

 

Mi mano con sus dedos tiene lo mismo que la mano de la maestra con los suyos. Tambien lo mismo que mi estuche con sus lápices, que mi pie con sus dedos, que  la pizarra con las manzanas dibujadas en ella…  tienen  la particularidad que al contar dedos, lápices o manzanas  son cinco.


Contar es una acción que  sé realizar sobre los dedos de mi mano.  Toco o señalo, y digo en voz alta 1, 2, 3, 4,5, hasta que se acaben las cosas  que creo que pueden ser señaladas o tocadas.  Sé contar sobre los dedos de la mano de la maestra. Y sobre las manzanas dibujadas en la pizarra,  y sobre los lápices de colores de mi estuche,  y sobre los dedos de mi pie. Sé segmentar la realidad en cosas que son iguales por algo y que  pueden ser  por eso mismo contadas. Las paseo con mi acción de contar como si siguiera un camino imaginario.

 

Cuento los dedos de mi mano, las manzanas de la pizarra, los dedos de mi pie, los lápices de mi estuche. Todas las acciones devienen lo mismo, son cinco. Voy a la misma meta. Todas esas acciones tiene el mismo acontecer, acaban siendo cinco. En los lápices, en las manzanas dibujadas, en los dedos de la mano hay algo, hay «cinquidad». La maestra tambien  lo dice y lo repite, hay cinco. «Cinquidad» es lo que tienen todos esos particulares tras mi acción de contar. Tendre que repetir y repetir mi accion de contar, en otras situaciones y momentos, hasta descubrir  (enorme descubrimiento),que donde hay  «cinquidad» el acto de contar deviene en cinco, y si no deviene cinco es que o no había «cinquidad» o la han cambiado o me he equivocado en mi acción.      

 La acción se transforma en objeto. La accion es solo un instrumento para descubrir lo que hay. Aprenderé a  predicar cosas sobre el cinco como si fuera él mismo un objeto existente. Ya no es solo una acción de contar hasta cinco, es lo que tiene esa entidad particular de objetos encerrados en un círculo que hacen devenir mi contar en cinco. Al igual que un tarro hay miel, aprenderé a descubrir en que «tarros»  «hay cinco». Lo que  hacia con un grupo de cosas,  pasa a ser lo que un grupo de cosas tiene. La acción se hace objeto. ¿Donde  se hace objeto?. En el repetir hasta el hábito la cantinela  de contar sobre entidades que tengan elementos familiares y segmentables previamente por el niño para poder ser señalados, distinguidos  y contados.

 

 

Hablemos de Peirce ahora:


Pierce considera lo que él llama abstracción hipostática un elemento esencial y continuo en el quehacer matemático. Leamos la siguiente cita:

La abstracción hipostática, la abstracción que transforma "se ve" en "aquí hay luz" -sentido en el que usaré generalmente la palabra abstracción (reservando prescisión para la abstracción precisiva)- es un modo de pensamiento muy especial. Consiste en tomar un rasgo de uno o varios perceptos (luego de haber prescindido de los demás) de tal modo que tome forma proposicional en un juicio (y pueda, en realidad, operar en cualquier juicio) y en entender este hecho como la relación entre el sujeto de ese juicio y otro sujeto, cuyo modo de ser consiste exclusivamente en la verdad de proposiciones cuyo predicado es el correspondiente término concreto. Así transformamos la proposición "la miel es dulce" en "la miel posee dulzura". (…)

 Es un mecanismo lógico de sustantivización, en virtud del cual ciertos productos relativos resultarían segregados del sistema de relaciones que los determinan y se aplicarían inferencialmente en nuevos juicios. Es decir que lo que se predica de un particular, estableciendo un juicio sobre el mismo, pasa a ser sujeto en otras proposiciones o juicios.  Y aparece así conjuntamente en diversas proposiciones que se hagan de otros particulares, interviniendo en las inferencias que se puedan  hacer conjuntamente con  todas las proposiciones en las que aparezca.


 

Según lo anterior podemos pensar que algunos objetos matemáticos eran predicados en sus inicios, eran acciones, reglas, propiedades que se predicaban de ciertos particulares contextualizados en actividades problemáticas que requerían solución. Lo cual desde el punto de vista de su aprendizaje supone que deberíamos buscar particulares donde surjan las predicaciones que originaron el objeto.  A los objetos familiares (matemáticos o no) se les forzará a  que prediquen, a crear predicados con ellos. De manera que cuando digamos que A es B estamos tambien estableciendo que A tiene B-idad,  y configuramos así partes de A a partir de B. El paso de ser B a tener B-idad es el paso esencial en la emergencia de los objetos matemáticos. Los predicados se hacen sujetos en posteriores juicios. Los sujetos, objetos por el uso conjunto y articulado de los juicios. De manera que los objetos matemáticos, antes de poder ser sujetos, son predicaciones de «algos que los encarnan». De manera que el objeto no es lo que tiene este, o aquel, u aquel otro particular, es lo que esta entre todos ellos descubierto o creado por abstracción hipostática.

 

No es fácil pensar así. Estamos habituados a insertar el particular en el universal al decir «A es B» (B es un caso particular de A) directamente. Así es como creemos que captamos el mundo.

Lo importante sin embargo, si creo entender bien a Peirce, es saber como hacer, como actuar, lo que pasa al trabajar sobre ciertos particulares. Lo que atraviesa todos ellos, lo que cambia. Y como por abstracción hipostática cambiamos lo que se cree por creencias, lo que se expresa por expresiones.

 

 

¿Es la abstracción hipostática una novedad especial en Peirce? Creo que no. La abstracción hipostática me parece  que es  un modo particular de entender la abducción, y la acción de generación de interpretantes para constitución de los objetos.  Pero es importante ver que tal abstracción es diferente a lo que usualmente se entiende por abstracción desde el punto de vista empirista (que Peirce llama precesión). No solo aislamos rasgos que formen parte de la esencia de lo que el objeto es a partir de un particular que lo representa, sino que tratamos los predicados de un modo abductivo y provisional como futuros sujetos de estudio. Interpretamos predicados como objetos de futuros signos.